Este viaje une dos de los puntos más importantes del sur del Sinaí: la costa de Nuweiba y las montañas de Santa Catalina.
En Nuweiba, la experiencia se centra en la tranquilidad de sus playas y el contacto directo con el Mar Rojo. Es un lugar pensado para el descanso y para disfrutar del entorno natural sin prisas.
El programa sigue hacia Santa Catalina, donde se visita su histórico Monasterio (Patrimonio de la UNESCO). También está la opción de subir al Monte Sinaí para ver el amanecer desde arriba. Es un recorrido corto pero completo, que combina el mar, la historia y el paisaje de la montaña.


